Vivencias del “mas allá”


He atravesado el espejo, creí que no era posible hacerlo, nunca 

pude dar ese paso. 

Ahora si, lo hice, aunque con mis ojos cerrados, no me animo a abrirlos porque ignoro si estoy en el pasado o en el futuro.


El pasado es historia, eventos de mi vida ya conocidos, eso no me asusta ni despierta emociones en mi. Lo que pasó, pasó y no es posible cambiar nada.


El futuro me aterra, que pasara con la familia, mis amigos, los lugares, mi mundo.

No me olvido el porque tomé la decisión de atravesar el espejo, la desilusión, fue el sentimiento más fuerte que me impulsó, me siento desesperanzado y sin ella, no vale la pena seguir luchando. 


El optimismo me permitió avanzar y trazarme metas ambiciosas, fue la energía que hizo que las dificultades fuesen sólo obstáculos a atravesar y lo hice.


¿Objetivos?, creo que sin ellos el futuro se convierte en un túnel oscuro sin final.

–Todos lo hacen, y se creen invencibles, se lanzan al vacío donde no siempre hay un piso que te detenga y sigues cayendo hasta desaparecer.


–¿Desilusionado, de que?

–De todo o la mayoría, mi familia es tal vez el logro más relevante e importa mucho. Allí están, no siempre los ves, pero existen. 

–El escaso amor que aún queda en el mundo está concentrado en ellos, ¿alcanza, es suficiente? si lo fuera, no estaría atravesando el espejo.


Hay un mundo que me rodea, en donde suceden cosas, algunas buenas y la mayoría malas.

Quiero cambiar algo porque vivir en un entorno violento, inescrupuloso y desamorado, te presiona, te asfixia y pretende arrastrarte a un sin sentido.


¿Será así?, las cosas malas prevalecen y su efecto te nubla la vista y no puedes advertir lo maravilloso, lo impactante, lo enternecedor, el amor.


Si no abro los ojos, nunca sabré cuánta verdad hay en mis pensamientos, debo hacerlo,derrotar a mi miedos y enfrentarme a lo desconocido.

 

–¡Si!,voy a abrirlos, ya no tengo lo que perder, nada puede ser tan malo,¿y si lo es?, si no los abro,¿cómo voy a saberlo?

–No seas cobarde, ¿crees que puedes dar la vuelta y regresar?

Extiendo los brazos sin mover mis pies, no alcanzo a tocar nada,

–Da otro paso, uno más, avanza vamos…

–¿Y, si me tropiezo y me caigo?

–¿Y que?, ¿es la primera vez que te pasa?, te vuelves a levantar como tantas veces lo hiciste, si pero era más joven y no me importaba y, ¿ahora te importa qué puede pasarte?

–¿Acaso no te diste cuenta que significa atravesar el espejo?

– No,¿qué significa?

– Abre ya los ojos y lo sabrás.


Lentamente voy abriendo los ojos, no del todo, los dejo entornados, giró la cabeza de un lado a otro, no distingo casi nada.

–¡Ma si!, los abro del todo, ya estoy jugado.

–¿Qué espesa neblina?, parecen nubes pero no lo son, su color verde no es igual, nunca vi algo así, no son todas verdes, por allí hay amarillas, a su lado rojas, más atrás doradas, fantástico que hermosura.




–¿Qué es lo que escucho?, parece como música, es bellísima, no distingo el género, que raro, pero que lindo.

–Voy a caminar tal vez encuentre algo interesante,- doy un paso, luego otro, no no siento el piso,¿Qué es esto?, parece que flotara.


–Allí hay alguien sentado, voy a charlar con él.

–Buen día, será de tardes, o tal vez de noches, disculpe hombre no se que decirle, atravesé el espejo y estoy desorientado, ¿que es todo esto? 



Que personaje raro, su bata de tul blanco y su larga barba canosa, debe tener más años que yo, gira su cabeza y sus ojos emiten pequeños rayos de luz, me mira y pregunta.

–¿Alguna vez has escuchado del “más allá”?, bueno es este

–¿Y por qué estoy aquí?

–Tu lo dijiste, cruzaste el espejo.

–Tiene razón yo lo dije

–¿Acaso estoy muerto? 

–No conozco esa palabra

–Yo diria que estas en otra dimensión

–¿Y cómo se vive en este lugar?

–Aquí no se vive, solo se habla de la existencia

–No le comprendo

–¿Qué entiende usted por existencia?

–La existencia no es un estado, es un sentimiento.

–Sigo sin entender.

–Mire buen hombre y lo llamo así porque en caso contrario usted no existiría.

–Solo tiene que sentir que existe, no hay espacio, no hay tiempo, no hay final.

–Gracias señor, ¿no me dijo su nombre?-mientras espero su respuesta se va alejando hasta desaparecer,.que raro es este lugar y que bien me siento.

–Continuo caminando aunque no hay camino, solo floto y mi mente dirige.

–¿y ese sonido?, parece el piar de pájaros 

–¡Siiii !, son miles, no puedo creer que existan tantos colores y crean  formas que parecen cuadros de Picasso.

–Algo escucho, me acercaré para ver, guauuu, cientos de arroyos multicolores algunos son como cataratas, eso no parece agua, es líquido pero sus colores me deslumbran.

 


–Esto parece un precipicio, ¿ que se ve del borde?

–Las nubes o lo que sean no me dejan ver el fondo, si lo hay.

–Ya no tengo miedo de nada, me lanzaré al vacío y lo sabré


–Esto es lo más parecido a un lago, ese es un pez volador, delfines jugando y botes que mueven sus remos, están vacíos o yo no los veo.

–Ya nada me resulta extraño en este lugar.


–Ese bote al lado del muelle parece vacío, voy a subirme y buscaré a alguien con quien hablar y preguntar.

–Que raro, no tengo sueño, ni hambre, tampoco estoy cansado, me doy vuelta para observar cuánto me alejé de la orilla.

–¿Qué hace esa pareja sentada en el asiento trasero, cómo aparecieron o estuvieron todo el tiempo y yo no los vi?


–Levanto los remos, me siento frente a ellos y les pregunto

–¡Hola jóvenes!, que raro no me escuchan o no me ven.

–Les hago señas con las manos y me paro haciendo equilibrio.–¿Qué hace señor se va a caer?, 

–Es que les estoy hablando y ustedes no me contestan

–¿Acaso no me vieron?

–Si que lo vimos pero usted debe saber que nosotros somos una pareja de enamorados y cuando hay amor verdadero, nada más existe,- no tengo respuesta para eso.

–Soy nuevo aqui y quiero comunicarme con otras personas,-la mujer me mira y me pregunta con curiosidad.

–¿Hombre o Mujer?, 

–Me da lo mismo señorita, solo quiero conversar con alguien que haya estado más tiempo, perdón!, ¡instantes quise decir y, me cuente sus experiencias y escuchar algunas recomendaciones para pasarlo lo mejor posible. 

–Entiendo buen hombre,- que raro no me preguntó mi nombre, es evidente que no es relevante.

–Mire le diré:, si usted se traslada hacia allí - me señala con su brazo y es lógico, en el “más allá” no hay espacio y límites.-

–Encontrará al “Jardín del Eden”, ¿sabe lo que es?, 



–Desde luego, escuche hablar de él en mis tiempos del otro lado del espejo, aunque dudo que alguien estuviese allí.

–Vaya ya y podrá descubrir buenos sentimientos, seguro encontrará lo que busca.

–Gracias señorita 

–No es necesario con solo gracias es suficiente.


–Cada instante que existo, voy descubriendo sus modos y costumbres.Avanzo en esa dirección mientras los saludo con el brazo. A la distancia, detrás de las nubes o lo que sea que fuese, hay un espacio con plantas, árboles de diversos colores, al acercarme noto diferentes fragancias de las flores que abundan.


–Alrededor de un pequeño lago veo sentadas sobre lo que parece pasto, un grupo de cinco o seis  personas formando círculos.

–Guauuu, también hay animales correteando por todos lados. Voy a acercarme a un grupo y sabré que pasa, nadie presta atención a mi llegada, me siento al lado de dos hombres.



–Perdón si interrumpo, -los que hablaban se callan y me miran

–Soy recién llegado, busco integrarme si ustedes lo permiten.-uno de los hombres sentado al lado me mira y dice:

–Todos alguna vez recién habíamos llegado, no se preocupe que no hay quien tenga autoridad para impedirle asimilarse. Si desea contarnos algo de su vida detrás del espejo, lo escucharemos con atención aunque antes debo advertirle que esos temas no son de nuestro interés, el pasado es un tiempo sin valor, solo deseamos vivir el aquí y el ahora.

–Gracias por su aclaración, lo tendré en cuenta, por ahora solo voy a escuchar.


Mientras hablaba, pensé  que estaba en desacuerdo respecto a que no les importaba el pasado, Yo no había perdido interés en las vidas de mi familia intima, principalmente saber si eran felices. 


Me puse de pie y comencé a desandar el camino, necesitaba cruzar otra vez el espejo y enterarme cómo estaban.

Parado frente al espejo, quiero penetrarlo y no puedo, veo al hombre anciano que me dice:

–No intente lo que es imposible, ¿por qué quiere volver?

–Por mi familia, deseo saber de ellos y si no son felices ayudarlos para que lo sean.

–Mire buen hombre, usted no es el único que se preocupa por sus familiares por eso, en este maravilloso lugar que se creó para que la felicidad sea real, existen ventanas de la vida.-me señala una dirección. 



–Acérquese a una de ellas y podrá ver lo que hace cada uno de sus familiares más queridos.

–¿Y si están en peligro o son infelices por otros motivos, ¿cómo puedo ayudarlos?

–El “más allá”, está lleno de sorpresas de las que irá enterandose poco a poco, descubrirá el poder de su alma buena y, como responde a sus deseos siempre que estos sean espiritualmente sanos.

–Ademas, usted vive en los recuerdos de quienes  lo quieren y por eso sabrán que siempre estará presente cuando más lo necesiten.

Al comprobar  las verdades que el anciano me sugirió, siento que mi desición de atravesar el espejo, debe ser el premio que reciben  todos aquellos cuyas vidas, dejan una impronta que la desaparicion fisica no es capaz de borrar.


Marcelo Keselman 

18/12/2004

Harish Israel


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