Y tu, ¿que hubieses hecho?
Eran las 23: p.m. de una agradable noche de verano, salieron de un restaurant que ya conocían en el que habían festejado su quinto aniversario de casados.
Circulaban por la avenida del Libertador a la altura de San Fernando en la Pcia de Bs. As.
A esa hora es habitual que se pueda circular sin problema. Estaban asfaltando un tramo de la avenida lo que los obligo a desviarse por una calle lateral muy oscura y solitaria.
Delante de ellos circulaba un automóvil blanco con un hombre y una mujer. La calle angosta y los autos estacionados dejaba poco lugar para el sobrepaso.
Veo por el espejo retrovisor una moto conducida por lo que me parecio un hombre vestido de negro con casco que no le dajaba ver la cara.
Me pasa casi tocando mi auto, lo veo acercarse al auto blanco que lo debe haber identificado y le cierra el paso haciendolo caer de la moto.
Me detuve, el auto blanco tambien, el motorista se levanta sin el casco que se le había soltado, toma un arma de su cintura se acerca al otro auto y efectúa cuatro descarga silenciosas, lo que deduzco utilizaba un silenciador. Se acerca a nosotros mirándonos fijo y apuntandonos con su arma para no dejar testigos.
Al darme cuenta de sus intenciones, le digo a Gabriela:
–Agachate que nos quiere matar!- asi lo hizo apresuradamente.
Se para al lado mio e instintivamente le doy un golpe con mi mano sobre su arma, esta cae al piso y aprovecho a poner la marcha atrás e irnos rápidamente del lugar.
Cuando ya estábamos a salvo le digo a Gabriela.
–Podes levantarte, ya no podra alcanzarnos y le comento,-
–Creo que el arma se le cayo debajo de otro auto y no pudo alcanzarla a tiempo para dispararnos
Gabriela, pálida como una hoja de papel, no dice nada.
–¿Te quedaste muda?, le digo con voz temblorosa.
–¿Qué te parece?, casi no la contamos mas.
–Si, es cierto, tuvimos suerte
Cuando llegamos a casa, nos sentamos en el living, me paro y le pregunto:
–Necesito un trago, me acompañas,- asintió con la cabeza.
Un par de tragos lo hizo relajar un poco como para que podamos charlar sobre lo sucedido.
–Mas tranquila?,- se larga a llorar.
Me arrodillo al lado de ella y trato de calmarla.-
–Bueno mi vida, tranquilizate ya se termino, le digo en voz baja.
–¿Ya paso todo, estas muy seguro de ello?
–¿Pero porque decis eso, no sabe donde vivimos?, le digo con seguridad.
–El tipo vino por nosotros porque no quería dejar testigos, seguro que nos buscara.-dijo muy convencida.
–Debemos aceptar que le será imposible encontrarnos.
–Eso no me tranquiliza, me dice sin mirarme.
Se fueron a acostar dado lo avanzado de la noche, al otro día decidieron no hablar mas del tema, cada uno siguió con su vida como si nada hubiese ocurrido.
Vieron la noticia en el periodico, todavía la policía no había sacado conclusiones del motivo del doble asesinado.
No era una pareja conocida, el auto que conducía era común, una de las hipótesis era que podría haber sido un ajuste de cuentas de mafiosos.
En 24hs, 48hs, los medios no le dieron mas difusión por ser perfectos desconocidos para la sociedad.
Después de una semana, Antonio recibe una llamada en el teléfono.
–Si, quien es?,- el numero era anónimo, igual atendió.
–El señor Antonio Pastorutti?,
–Si el habla,
–¿Quién es usted?, pregunto con curiosidad
–Soy el sargento Perez de la seccional 45 de San Fernando
–¿A que debo su llamada?, pregunto inquieto
–¿Usted tiene un Peugeot 405 negro patente numero 32487400?
–Efectivamente, ese auto es mio.
–Mire, estamos investigando una situación y, por una cámara pudimos aprecias que se encontraba a las 23:p.m. cerca del lugar del hecho, quisiéramos que se apersone en la comisaria para dejar aclarado algunos detalles.- un sudor frío recorrió su cuerpo.
–No se preocupe sargento mañana estare´ por alli y lo hablamos.
–Perfecto lo espero.
No dejo de pensar en el tema, lo peor que pudiera pasar es que lo consideren sospechosos. Lo mejor es ir y decir todo lo que vimos y dejar aclarado el asunto.
Esa noche lo hablo con su esposa y llegaron a la conclusión que deberían ir juntos. Como llego la policía a el, era una duda que mañana tendrá una respuesta..
Al otro dia se apersonaron en la comisaria, pregunto por el sargento Pérez y inmediatamente le señalaron la oficina donde estaba.
La puerta esta abierta, se enfrentaron las miradas, el sargento le dice:
–Antonio Pastorutti?,
–Si señor
–Adelante, adelante pasen.
–¿Imagino que la señora es su esposa, verdad?- se dan la mano
–Siéntense por favor ya vengo, en minutos aparece un hombre de unos 50 años cabello algo canoso sin uniforme y se sienta del otro lado del escritorio, el sargento en una de las cabeceras.
–Yo soy el inspector Benavidez, estoy a cargo de la investigación,- abre una carpeta que trajo y empieza a relatar la información que tenían hasta ese momento de los sucedido y les dice, mirándolos a ambos.
–Una cámara exterior cercana pudo identificar que ustedes estaban detrás del vehiculo donde fueron asesinadas las víctimas, se ve claramente que se acerca un motorista sin casco y le apunta con su revolver, vemos que el asesino se agacha como buscando algo y su auto parte marcha atrás velozmente.
Tienen ustedes algo que agregar al respecto, la pareja se miran como para decidir quien hablaría, sin esperar Antonio comienza a relatar en detalle lo que ellos vieron.
El oficial le pregunta:
–Primero me gustaría saber porque no se acercaron hasta aqui espontáneamente en forma inmediata y voluntaria?
Antonio toma la palabra y le dice:
–Realmente estábamos en shock lo único que deseábamos es alejarnos de la escena y llegar a casa, ¿porque no lo hicimos después?, es una buena pregunta y tal vez sea por que inconscientemente no queríamos implicarnos,-mirando a su esposa que aprobó la explicación.
–Bueno es comprensible pero no lo recomendable, dijo seriamente
–Digame Antonio, vimos que se enfrento cara a cara con el sujeto, seria capaz de identificarlo en un album de fotos que disponemos, eso nos ayudaría mucho.-dijo sin presionarlo.
–Queremos colaborar siempre y cuando no signifique un riesgo para nosotros, además si lo identifican ¿cómo sigue esta historia?--pregunto con sus ojos bien abiertos.
Si la identificación es positiva, intentamos detenerlo y lo molestaremos otra vez para que en lo que se llama “rueda de presos”,usted lo confirme, ¿sabe lo que es?
–Si por supuesto he visto demasiadas policiales para no saber de que se trata.
–Bien vamos paso por paso, sargento tráigame por favor los álbumes de convictos y sospechosos,-enseguida señor inspector.
Cuando llegaron al tercero álbum, Antonio dice:
–Un momento, mira la foto fijamente y sin dudarlo dice:
–Es este,-señalando con el dedo.
–Esta seguro no?,- le dice el inspector
–Absolutamente, nunca podre olvidarme de esa cara.
–Perfecto Antonio, agradezco su colaboración y nos comunicaremos con usted cuando tenga novedades.
Salieron de allí con cara de satisfecho y mas tranquilos sabiendo que no eran sospechosos.
Después de unos días, Antonio recibe directamente la llamada del inspector, la pesquisa había tenido exito y el reo estaba detenido a la espera de la identificación definitiva.
Al otro dia, libero a su esposa del compromiso y se fue solo a la rueda de presos.
Cumplió con el requisito y el preso quedo detenido para ser juzgado. Sabia que su función no terminaria allí, habrá un juicio y el se había convertido en el principal testigo. Imagino que en el jugado se enfrentarán otra vez, ahora el destino del reo estaba en sus manos.
Había pasado un mes, el juicio ya tenia fecha solo le quedaba cumplir con el ultimo paso y cerrar una historia amarga.
Una noche tormentosa serian las 2:a.m. alguien toca a la puerta, el ruido de la lluvia y el estar profundamente dormidos hizo que ninguno se diera cuenta.
Vuelven a golpear esta ve mas fuerte, Antonio se sobresalta y despierta a su esposa que en realidad también había escuchado los golpes y le dice:
¿Quién toca a la puerta a estas horas de la noche?
La casa tenia dos pisos y la ventana del dormitorio daba a la calle, decide asomarse y ver, había nadie y dice:
–Un gracioso borracho desocupado, -y se vuelve
a acostar.
Pasaron dos minutos y otra vez golpean con fuerza, Antonio se levanta enfurecido se pone la bata y va hasta la puerta de calle.
La abre sin mirar por la mirilla, alguien pone el pie y no deja cerrarla, el otro la empuja y entran dos hombres con un pañuelo en la cara que solo dejaba ver sus ojos. El empujón casi lo hace caer, le tapan la boca con una cinta, su esposa al escuchar el alboroto baja para ver que paso, la toman con fuerza y antes de que pueda gritar le hacen lo mismo. Atan sus manos con precintos y los sientan juntos en el sillón del living.
El mas gordo, toma una silla y se ubica frente a ellos y les dice.
–Seré muy breve, si no quieren que esto termine mal, quédense muy quietitos y no le va a pasar nada.
–Sabemos todo de ustedes,-- diciendoles el nombre de su familia mas intima.
–Para usted Antonio el trabajo será muy sencillo, cuando lo citen al juzgado, debe presentarse como buen ciudadano y, cuando el fiscal relate lo hechos y le pregunte si reconoce entre los presentes quien le disparo a las víctimas, solo debe decir después de mirar de un lado a otro: “no se encuentra en esta sala”, nada mas que eso, ¿viste flaco que te la hacemos fácil?
–Ahora vamos a liberarlos de las ataduras, les sacaremos las cintas, si se quedan calladitos y no intentan alguna estupidez, tal como vinimos nos iremos.
Así lo hicieron y se fueron. El matrimonio se abrazo porque se dieron cuenta del peligro que pasaron, se tomaron un trago cada uno y subieron a dormir.
Por la mañana, mientras desayunaban se preguntaron al unísono:
–Y ahora que?
–Ahora nada,- dice Antonio
–Voy al juzgado y lo meto preso por toda su miserable vida.
–Estas loco, que estas diciendo, sabes que nos harán esos tipo a nosotros y nuestra familia, son mafiosos que no titubearán en asesinar a nadie.- con gesto desencajado.
–Y que se te ocurre entonces?, le pregunta llevándose una tostada a la boca.
–Vamos a la poli y veremos que nos dicen ellos.
–OK esta vez tu mandas
Piden hablar con el inspector,le relatan lo sucedido y se quedan callado.
–A la pipeta, estos malandras son fieros, lo cierto es que sabemos que el acusado pertenece a una banda muy conocida y tienen varios delitos muy pesados en su haber, inclusive asesinatos que no se resolvieron, es el mismo modus operandi de otros casos, amenazan al testigo y liberan al preso.- se queda pensando.
Antonio toma la palabra:
–Mire inspector:¿se da cuenta porque no queríamos implicarnos y ahora que hacemos?
–Y vamos a dejar que se salgan con las suyas otra vez?- dice el inspector interrogando a Antonio
–Si pero sucede que los únicos que saldremos perjudicados somos nosotros, mejor dejamos todo como estaba y terminamos aqui
–Espere, espere Antonio hay una alternativa
–A si,¿y cual es?
Ellos no se van a implicar mas yendo contra sus familiares, son reos pero no estúpidos. A ustedes los ponemos en calidad de “testigo protegidos”, los vamos a guardar en una “casa segura” en el interior del país, los indemnizamos adecuadamente por el lucro cesante y esperamos un tiempo hasta que todo se calme.
–¿Qué le parece?,- el matrimonio se miran y sin pestañear.
–Mire oficial, esto lo hablare con mi señora en casa, luego le diremos que decidimos,- se levantan de las sillas para irse.
–Lo entiendo,- dice el inspector,- se saludan y se van
Prologo
La pareja luego de hablarlo y evaluar los pro y los contra de su situación, decidieron no declarar como testigo.
Ante esta situacion, la falta del arma homicida, la cámara tomaba al asesino de atrás, todo ello fue suficiente para llegar a la conclusión que no había suficientes pruebas para acusarlo y fue dejado en libertad.
Meses despues, el mismo sicario que intento cometer otro asesinato, fue sorprendido por la presunta victima que pudo neutralizarlo.
Tarde o temprano, la justicia llega para todos.









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