Dificil desicion

 

Dificil desicion


Liliana con quince años recién cumplidos, es una adolecente jovial, bondadosa, responsable, alegre y muy bonita. En la escuela mixta era mimada por profesores, compañeros y perseguida por los varones, conquistarla, era una presa que muchos querían, no todos califican.


A pesar de sus cualidades, su comportamiento era normal, no se sentía una estrella, aunque lo era.

Vivía en un barrio de casas bajas, rodeadas de jardines bien conservados.


Saliendo del barrio, un bosque al que todos los niños solían ir a jugar, pertenecía a un parque nacional por lo que el único humano viviente que moraba allí, era un guardabosque, muy apuesto aunque casado con una hermosa mujer. Muchas mujeres jóvenes y maduras fantaseaban con él.

Mariela no lo hacía, tenía muy claro que como adolecente debía rodearse de amigas y amigos de su edad.


El sábado era el día que Sofía festejaba su cumpleaños de  quince, sus padres pudientes le organizaron una linda fiesta.

Era verano, hacía calor por lo que los invitados ocupaban el gran jardín que rodeaba su casa.


Habría muchos invitados jóvenes, entre la que estaba incluida Mariela, a la hora indicada, su padre tras recorrer dos kilómetros en auto la llevaba al evento, la dejó en la puerta y quedó pasarla a buscar a la una de la madrugada.


Habían contratado a un DJ conocido por lo que su música era muy apreciada por la juventud, bailar y beber era la principal atracción. Un joven de su edad, desconocido para ella, se le pegó toda la noche, el dijo que se llamaba Javier.

El baile movido les provocaba sed que saciaban tomando ponche, estaba delicioso. 


La falta de costumbre hizo que Mariela se sintiera mal, mareada no dejaba de vomitar, no quería llamar a su padre porque sabía que había sido invitado a una mesa de poker y se enojaría con ella si interrumpe su velada .


Javier no poseía auto, Liliana le gustaba mucho y quería ayudarla, la noche fresca y estrellada invitaba a caminar y le dijo:

–¿Quieres que te acompañe a tu casa?, sus ojos le brillaban pero estaba más acostumbrado a beber.

–Vivo a dos kilómetros de aquí, es demasiado para caminar.

–La noche es hermosa, podemos cortar camino cruzando el bosque, ¿te parece?,- Liliana se quedó pensando, su estado empeoraba y decidió ir caminando.


Había un sendero que Javier conoce, pasaba muy cerca de la casa del guardaparque. El la ayudaba a caminar envolviendola con su brazo y la mano bajo la axila, ella no se daba cuenta que la mano de Javier se deslizaba hasta tocar su pecho, como no dijo nada, él se aventuró y empezó a masajearselo,

seguía sin decir nada porque empezó a tener sensaciones que nunca antes había tenido, Javier intentó besarla, ella se aparto y le dijo:

–Basta Javier, te estas pasando,-a esa altura el estaba muy excitado, la tomó con violencia y comenzó a besarla, las fuerzas habían abandonado a Liliana, cerró los ojos y se desvaneció.


Al cabo de un tiempo que no pudo medir, abrió sus ojos, estaba en el suelo sobre el pasto húmedo por el rocío, su vestido levantado y sin braga, sintió dolor entre sus piernas, alumbrando con su teléfono, vio un poco de sangre sobre sus muslos, pensó lo peor, no recordaba cómo, porqué y quien la había violado. 


Se paró, vio a lo lejos la casa del guardaparques, fue hasta allí golpeó la puerta, fue la esposa quien la abrió, le contó llorando lo sucedido y pidió si la podian ayudar, la hizo pasar fue a despertar a su esposo que prontamente se levanto y la llevó con su auto hasta su casa.


Eran las 4 am, un patrullero estaba estacionado frente a la puerta, dos policías hablaban con su padre, él la había ido a buscar a la fiesta a la 1am, al ver que no estaba preguntó si sabían con quien había salido, lo cierto que nadie lo identificó 


La oficiales aconsejaron a su padre que fuera al hospital para ser revisada y si había sido penetrada, recoger muestras del ADN del semen del violador. Asi lo hicieron, Liliana estaba agotada, fue con su padre a su casa, se baño y pidió que no la molestaran porque deseaba dormir.


Cuando despertó, se quedó tumbada en la cama, reviviendo lo que recordaba, sabía de la fiesta, recordaba que había bebido bastante, en sus recuerdos borrosos había un muchacho que bailaba con ella, el bosque y su desvanecimiento, después nada, todo era muy confuso, tomo conciencia que ya no era virgen de la peor manera. 


No había joven que la conociera que llamara para hablar y saber como estaba, no atendió a nadie, su depresión no se lo permitía, no había consuelo para ella.


La policía se apersonó para tomarle declaración e iniciar una investigación, alguien la había violado y merecía su castigo.

El trabajo policial no dio frutos, nadie conocía al tal Javier, el identikit que Liliana proporcionó no ayudó.


Fueron pasando los días, Liliana se fue reponiendo emocionalmente, retomó la escuela aunque su carácter estaba todavía afectado. Cristina era su mejor amiga, en una charla le pregunto:

–Imagino que te hiciste un análisis, 

–Análisis, ¿de que?

–¡De embarazo!,-, le dice mirándole con sus ojos bien abiertos, Liliana cayó en la cuenta, nunca había ni pensado en esa posibilidad.

–No carajo, no pensé en ello,- se puso a llorar diciendo

–¡Que voy a hacer, solo tengo quince años, se terminó mi vida, fin de mis sueños, madre soltera, no, no, por favor !,- Cristina la abrazó diciéndole:

–Espera, espera, amiga, tal vez no paso nada y te estas haciendo un drama de algo que no sucederá. 


Después de casi un mes de la violacion, tenía sensaciones desagradables, algunos vómitos y náuseas, no le dio importancia. Cuando le comento a Cristina eso, ella hizo una mueca desagradable.

–Bueno amiga, no te demores más, mañana te vas a hacer un análisis y veremos que pasa. 

Sin decirle nada a su padre para no preocuparse en vano, se fue con Cristina a hacerse el análisis, ahora debía esperar cuarenta y ocho horas para saber el resultado.


Ese tiempo de espera fue un castigo para Liliana, casi no comía, tampoco dormía, el dia por fin llegó, tal como se lo prometieron recibió un SMS, sabía que el destino jugó su última carta, no se animaba a leer el mensaje, la llamó a Cristina para que juntas vieran el resultado, ella llego rapido, 


Liliana le pidió que lo viera su amiga, así lo hizo, el gesto de su cara denotaba lo decía todo, la miró con compasión y le dijo:

–Hermanita del alma el resultado es POSITIVO,-Liliana comenzó a llorar, se sentó en la cama y tomo su cabeza con las dos manos mientras decía:


–Ay de mí, que voy a hacer ahora, -Cristina le cruzó el brazo por los hombros la acercó a su pecho y le dijo:

–Tienes una alternativa, Liliana se aparta y le dice:

–No quiero pensar en ello, abortar va en contra de mis creencias, no, no , eso nunca.- no paraba de llorar.

–¿Qué harás entonces?, le pregunta Cristina

–No se, debo decírselo a mi padre, ya no puedo ocultarlo.

–Ahora me tengo que ir, cuando quieras decírselo puedo estar contigo.

–Gracias amiga del alma, lo tendré en cuenta. 


Se quedó acostada en su cama pensando, ¿que haría, como se lo diría a su padre, como cuidaría del bebe, que será de mi juventud, ningún varón querrá acercarse a una chica con un hijo?, se hacía muchas preguntas y ninguna tenía respuesta por ahora.

Horas más tarde, escuchó la puerta de entrada, su padre había llegado, ¿decírselo ahora, esperar a después de la cena?, no sabia que hacer, decidió invitar a Cristina a que cenara con nosotros, con el cafe nos sentaremos en el living y hablaría con el.


A la hora de la cena llegó Cristina, cuando hablaron por teléfono Liliana le contó su plan y ella estaba de acuerdo con él.

Cenaron, mientras lo hacía hablaban de muchas cosas, menos del tema principal, al terminar Liliana dice:

–Papi, ¿te traigo un café?

–Si hija, alcánzamelo al living que  quiero repasar el periodico, 


Cristina la acompañó y fueron juntas al salón con los tres cafés.

–Gracias hija

–Papi, te tengo que contar algo,¿estás ocupado?, dobla el periodico, lo deja sobre mesa ratona, se acomoda y le dice:

–Cuéntame, soy todo oídos, mirándola a la cara con atención.

–Decidi hacerme un test de embarazo, el padre se quedó muy callado, como Liliana no continuo le dijo:

–¿Ya tienes el resultado?, pregunta con curiosidad y preocupación.

–Si, me dio positivo, -el padre se quedó mudo, sus ojos empezando a brillarle, no sabia que seria mejor para su hija, lamentarse o ponerse contento, seré abuelo, se paró, con sus manos levantó a su hija del sillón, la abrazó y le dijo:

–Que alegría, voy a ser abuelo joven, tendré bisnietos, Liliana no sabía si su padre hablaba en serio o le gastaba una broma y le dice:

–Tu seras un abuelo joven pero yo una madre soltera que arruinó su juventud, se aparta de él, se sienta en el sillón al lado de Cristina y enojada le dice:

–Me decepcionaste, esperaba otra cosa de ti,-se larga a llorar, el padre se sienta al lado y dice:

–No hijita, no pensaba en mi, abortar será tal vez lo indicado, hasta es legal porque fue producto de una violacion, solo queria no tomar yo la decisión de lo que querías hacer con algo que afectara tu vida, tener un hijo es una bendición, pero así no estoy tan seguro, que le dirias cuando un dia te pregunte ¿quien es su padre?, yo quiero lo mejor para ti pero tengo mucho miedo de aconsejarte y equivocarme,-la mira a Cristina y le dice:

–Tu eres su mejor amiga, que opinas, ¿que harías tú en su lugar?, Cristina lo miro y penso “en qué aprieto me puso”,

en ese sentido pienso igual que usted, para saber que decisión tomaría, tendría que haberme pasado lo mismo, imaginarlo, no es igual.

Tienes razón Cristina, disculpame en el aprieto que te puse, les propongo algo, dejemos esta charla aqui y mañana nos juntamos café mediante y vemos que pensamos después de haberlo consultado con nuestras respectivas almohadas., 


Cristina se va,su padre toma el periodico y dice:

–¿Te quedas aquí?, voy a mi habitación, estoy un poco cansado, mañana seguimos hablando, buenas noches,- Liliana no contesta, se recuesta sobre el sillón, el silencio se hizo presente y su mente empezó a trabajar.


Al rato, siente que golpean la puerta, se sobresalto pensando ¿quién podría ser y porque no toco el timbre?. Se levanta va hacia allí, mira por el pestillo, solo ve la cara de un joven, no era ninguno de sus amigos, pero aun así le pareció un rostro que había visto antes y pregunta:

–Liliana, ¿sos vos?, ¿puedes abrir la puerta?

–No te conozco

–Si me conoces, soy Javier, el que te acompaño a  tu casa por el bosque,- a Liliana se le congeló la sangre, se quedó pálida en un segundo, le volvió a la memoria lo que había pasado, él era quien le cambió su vida y la enterró en un pozo profundo del que no sabia si podria salir, como dejar entrar a ese monstruo.


–Si me recuerdas soy el que te hizo un gran mal, estoy aquí porque no puedo seguir viviendo con ese remordimiento, busco tu perdón aunque no lo merezca,-”que hago, que hago, ¿lo dejo entrar?”, se preguntaba en su mente.


–Por favor Liliana necesito explicarte que me sucedió, tal vez lo entiendas y me perdones,-una sensación de intriga y curiosidad, le empujó a tomar esta decisión, sin decir nada lo dejo entrar.-cuando lo vio le vino a la memoria todo hasta que se desvaneció.


–Pasa en silencio, está mi padre y espero que no venga y se entere quien eres, siéntate en ese sillón.-ella se sentó en el más alejado y se quedo mirándolo sin decir nada.


–El dia que te vi en la fiesta, senti un flechazo y no quería separarme de ti, la bebida me nublo la mente, cuando vi que te desvaneciste, en lugar de socorrerte, mi parte mala me obligó a aprovechar de la situación y te viole, como vi que no reaccionabas, me asuste, pense lo peor y me fui corriendo.


Me acosté en mi cama, a partir de allí mi vida fue un sufrimiento constante, me quería matar, no podía creer lo que había hecho. 


Fui a la iglesia a confesarme, no me animaba a contárselo a nadie. Después de hablar con el cura, lo primero que me dijo fue si sabía lo que te había pasado con la chica, le dije que no. Me aconsejó que lo averiguara y si ella se había recuperado buscará su perdón, solo así te podrás liberar de tu angustia. 


Me acerque a tu casa, te vi salir con una chica que imagine tu amiga, eso me saco un peso de encima, ahora solo tendría que armarme de valor y visitarte personalmente, aquí estoy.- se quedó callado esperando mi reacción y dije:


–Puedo entender que fuistes un cobarde y, en vez de ver que me había pasado huyeras, puedo entender que la bebida te nublara la mente y tomarás decisiones que despues te arrepentiras, como ahora, lo que no puedo entender es porque dejaste pasar tanto tiempo, además supongamos que lo comprenda y te perdone, estarías preparado para afrontar las consecuencias,- dejó de hablar esperando su reacción.

–¿consecuencias?, de que consecuencias me estas hablando, ¿acaso vas a denunciarme?, puedo aceptarlo y pagaré mi culpa.

–¿Denunciarte?, todavía no lo sé, no es en lo que estaba pensando.

–¿Entonces que?, no imagino qué consecuencias,-sus ojos abiertos de par en par indican lo sorprendido que estaba e intrigado por saber.

–Estoy embarazada,- no agrego más nada

–¿Que estas embarazada?,-estaba aterrorizado con la noticia

–Si, así es, me hice un test de embarazo y lo confirmó, además la policía me pidió que hiciera la prueba de ADN de tu semen, posiblemente ya sepan a quién pertenece.-Javier se quedó helado sin saber qué contestar, ni que decir, solo le pregunto.

–¿Vas a abortar?, solo esperaba que le diga que si

–No, de ninguna manera, ¿qué piensas hacer tú?,un silencio profundo inundó el ambiente.

–Una vez ya fuistes como un cobarde, ¿lo volverás a hacer y salir corriendo?,-siguió sin abrir la boca

–Tu silencio es una respuesta para mi, no quiero saber mas nada de ti, quiero que te alejes de mi vista para siempre.

Javier se levantó con la cabeza baja, abrió la puerta y se fue.


No habían pasado cinco minutos que volvió a golpear la puerta, Liliana todavía estaba sentada en el sillón pensando si había actuado bien, le sorprendió el golpeteo en la puerta, fue hasta allí miró por el pestillo y al ver que era Javier, no lo pensó y abrió.


–¿Y ahora que?,- le pregunto con un tono de pocos amigos

–No te dije que no quería verte mas

–Mira Liliana es también mi hijo, quiero reconocerlo como tal,-no esperaba para nada esa respuesta

–Lo pensaré,- le dijo ella intentando cerrar la puerta que no pudo porque Javier había puesto su pie para que no lo pudiera hacer.

–¿Qué estás haciendo Javier?, le dice ofuscada.

–Quiero que me aceptes, no espero que después de lo que pasó desees hacer una vida juntos y, que nuestro hijo crezca cerca de sus padres naturales, sería lo ideal y lo anhelo con todo el alma, tu me gustas mucho y tal vez algun dia olvidemos lo sucedido y tengamos una relación normal.- esa declaración la dejó muda sin saber que contestar.

–Sabes Javier no puedo responderte ya, ni que sí y tampoco no, debo pensarlo, hablarlo con mi amiga y mi padre, déjame tu teléfono, cuando tenga una respuesta te llamo.-el saco el pie de la puerta y solo le dijo:

–Espero que lo hagas y digas si.


Marcelo Keselman

Harish (Israel)





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