Secuestro



 Secuestro


15 de diciembre de 2023, el fútbol profesional entró en receso, ya habían finalizado todas las ligas oficiales. Los partidos amistosos o torneos de pretemporada, no empezaban hasta mediados de febrero.


Los futbolistas entran en vacaciones, viajan casi siempre a visitar a sus familiares directos para pasar juntos las fiestas de Navidad y Año Nuevo.


Abel Fernandez y su familia, hacia esta rutina desde que se radicó en Europa. Sus familiares vivían en latinoamérica. La ciudad es importante pero como en muchos países del tercer mundo, tienen bolsones de pobreza que además son  guarida de delincuentes. Rara vez la policía actúa allí por el peligro que significa. Los de afuera no entraban por miedo y muchos de los de adentro salían en busca de oportunidades no siempre legales.


Abel Fernadez lo sabía, él mismo vivió allí hasta que sus habilidades fueron descubiertas por un cazatalentos y lo convenció de mudarse a Europa.


Su carrera exitosa lo convirtió en un ídolo mundial, donde iba lo seguían muchedumbres solo para verlo aunque sea de lejos.

Varios guardaespaldas eran parte de su familia, nunca se separaban de él,su esposa e hijos.


Andres se casó con Patricia, hermana de Abel, no cayó bien en la familia por ser medio vago y borrachin. La envidia que le tenía a Abel, lo llevó a pensar en como estafarlo sin que nadie se diera cuenta.


Pensó en la banda  de Paco, muy conocida y temida por sus acciones violentas, Él era el manda mas, nada se hacía si él no lo autorizaba, si alguien no lo entendía así, sus días estaban contados.


De chico jugaban juntos a la pelota en los potreros que rodeaban la villa. Pensó hablar con él, proponerle hacer una combinación y repartirse el botín.


Se acercó a la entrada de la villa, alguien lo intercepto amenazante, se le plantó delante y le preguntó:

–¿Quién sos?

–Andres, le respondió, como si allí alguien lo conociera, era un don nadie.

–Necesito hablar con Paco, él me conoce decirle quien soy.- se dio vuelta y se fue caminando, algo le dijo a quien estaba con él, se volteó y regresó a donde estaba parado Andres. que no se movió ni un milímetro de allí.


Al cabo de unos minutos, el que cuidaba de Andres que no se moviera, escuchó un silbido lejano, se dio vuelta porque sabía quién era. Vio que a la distancia le hizo señas con el brazo y entendió que entrara junto con Andres.


El cuarto que no parecía una vivienda, sin muebles solo una mesita destartalada y algunas sillas alrededor. Las paredes sin revoque y un portalámparas colgando del techo iluminaba todo.

–¿Cómo te va Paco?, -le dice Andres como si fueran grandes amigos de toda la vida.

–¿Te conozco?

–¿No te acordas cuando jugabamos en el potrero al fútbol?

–Jugué con muchos chicos y de eso ya hace 20 años, no importa, sentate.

–A que debo tu visita?,-Andres le contó su parentesco con Abel Fernandez, Paco levantó la vista y comenzó a prestar más atención al relato de Andres.

–Sabes que mi cuñado es multimillonario y quiero sacarle una tajada bien grande.

–Ok, y donde entro yo y mis muchachos.

–Quiero hacer un secuestro simulado,-lo interrumpió Paco diciendo:

–¿Estás rayado o qué? sabes la custodia que lo sigue siempre?

–Tranquilo Paco, quiero que tu secuestres a mi hijo Nicolas de ocho años, es su sobrino favorito y a él ni a nosotros nos custodia nadie. Yo te facilito las cosas, dejó sin traba la ventana de su dormitorio y tú te lo llevas. eso sí!, lo tiene que tratar con cariño, es mi hijo y no quiero que le pase nada más que el susto que se le pasara.

–Mi esposa se va a volver loca y me volverá loco a mi, yo tendré que disimular, todo eso dejalo por mi cuenta.


Organizamos entre los dos todos los detalles, desde el monto, el aviso. el tiempo de espera, el lugar de pago, etc.

Como soy el padre, pediré que me dejen negociar contigo.

Para disimular, pediremos más plata y después les digo que acordamos menos. No podemos perder tiempo porque él solo se queda hasta después de las fiestas, tal vez demore por este asunto pero no es seguro. Hasta ahí voy bien?,- se queda callado esperando la reacción de Paco. Me mira con una sonrisa de lado a lado y me dice:

–¿Sabes una cosa?, me alegraste el día!

–Genial mejor así!, solucionemos los detalles y pongámonos en camino. 


El secuestro sería esa misma noche, el pibe estaría en un sótano que había en ese mismo cuarto. Esperarían hasta que sepan los implicados que fue un secuestro.

No avisaran a la policía hasta que los secuestradores se pusieran en contacto y se supieran las condiciones para su liberación.


Eran las doce de la noche, Paco y tres cómplices más, fueron hasta la casa, ya sabían por donde entrar.

Cuando llegaron, se pusieron capuchas negras, entraron por la ventana, le pusieron cinta adhesiva en la boca para que sus gritos no se escucharan, envolvieron al pibe en una manta, salieron y volvieron al aguantadero, bajaron al sótano, lo acostaron en el catre y esperaron que se calmara porque desde que se dio cuenta lo que pasaba no dejaba de llorar y patalear.


–Nicolas, Nicolas, cálmate así podremos hablar.- parece que lo entendió. Solo Paco estaba allí, se había puesto algo en la boca para distorsionar su voz.

–Quedate tranquilo que nada malo te va a pasar, pediremos plata a tu tío rico para que te liberemos, estamos seguro que será todo rápido. Si prometes no gritar te quito la cinta de la boca para que puedas tomar o comer algo. Solo estarás atado a una pata del catre para que no intentes escapar, si entendiste todo lo que dije, deci si bajando tu cabeza.- el chico aceptó.


A las nueve de la mañana, la madre de Nicolas fue a ver porque todavía no se había levantado. Cuando vio la cama revuelta, la ventana abierta empezó a los gritos:

–Andres, Andres, Andres, levantate Nicolas no está en su cama y la ventana está abierta!

–Tranquila Patri, seguramente se fue temprano a jugar con los chicos de la cuadra.

–No no puede ser el no es así, nunca se escapó porque sabe que siempre lo dejamos hacer lo que quiere.

–Llamemos a la Poli!

–Espera un momento, primero busquemoslo por los alrededores, hablemos con sus amigos, tal vez sepan algo. Salieron a recorrer a pie, estaba todo cerca, el resultado fue negativo.


–Vamos a la casa de tu hermano, tal vez sus guardias puedan ayudarnos.Ya la familia se había levantado y estaba lista para ir a pasear por la ciudad. Cuando Patricia se encontró con su hermano, lo abrazó llorando y le contó lo sucedido.

Salió a la puerta para reunir a la tropa, les comento la situación, todos ex policías presumieron que se trataba de un secuestro y que pedirán dinero. Le aconsejaron que padres y ellos no se muevan de sus casa y esperen que  los secuestradores se comunicaran.


Hacer intervenir a la Poli, podría complicar las cosas. Aceptaron el consejo, Patricia y Andres se fueron a su casa y el resto se quedó.


Después del mediodía, tal como habían quedado, suena el teléfono y atiende Andres. Hizo un poco de teatro para que Patricia no sospechara nada, se quedó callado escuchando y después corto.

–¿Qué te dijeron, está bien Nicolas?, pregunto desesperada.

–Si,si esta bien, me prometieron que no lo tocaron, esta cómodo comiendo y bebiendo Coca.- eso calmó un poco a Patricia.


–¿Cuándo lo van a soltar?, en el momento que reciban la plata que pidieron.

–¿Cuánto pidieron?

–un millón y medio de dólares, dijo titubeando

–Pero si nosotros no tenemos un peso?, dijo Patricia agarrándose la cabeza.

–Pero tu hermano si, ellos saben que para él es una propina.

–¡Pero es su plata, no se lo voy a pedir!.

–También es su sobrino favorito, el va a ayudar, dijo convencido.

–Bueno y qué hacemos?

–Se volverán a comunicar con nosotros.

–Hablemos con tu hermano ya, dale, hablá vos yo no tengo cara.

Andres y Abel hablaron por teléfono, este le preguntó si había alguna posibilidad de negociar, así le recomendaron los guardias.

No lo sé, volverán a hablar e intentaré bajar el monto.


Dos horas más tarde, suena el teléfono, atiende Andres y le dice que no habrá problema si bajan el monto. Espera un rato como si Paco tuviera que consultarle a alguien, toma el teléfono y dice:

–un millón trescientos mil es el último precio, si no paga rápido le devolvemos al pibe en pedacitos.


Ya habían convenido que sería en efectivo, usados y de baja denominación. Le contó a Patri lo hablado y se comunicó con Abel inmediatamente para informar.


Sabían que ese dinero no se consigue instantáneamente, se habia fijado un hora y un plazo de 72 horas.

Las conexiones que tenía la gente que manejaba los asuntos de Abel, facilita la obtención del dinero rápidamente.


A las 22 hs del tercer dia, en un puto acordado , dejarian a Nicolas parado, su padre que esta observando de cerca, llevaria el bolso con el rescate, recogeria a su hijos y, lo dejaba en su casa .


Para no despertar sospechas por si alguien seguía la trayectoria de Andres, al otro día, pondrá dentro de un recipiente de basura vacío el paquete con la parte de Paco.


Todo parece un plan perfecto, no había manera que ninguno de los cómplices fuera implicado.

El día después de la recuperación de Nicolas, estaban todos reunidos festejando su reencuentro.


En ese clima festivo el único que no parecía muy feliz era Andres.

se acerca a Patricia y le dice:

–Patri, todo este tema me tocó hondo, no estuve durmiendo bien me voy a casa un ratito, me recuesto y después vengo.

–Anda querido, no te preocupes yo les aviso y lo entenderán.


El bolso con el total del botín estaba escondido en su camioneta, no se detuvo en su casa, fue directamente al muelle, encontró la lancha que había contratado, se subió y desapareció.


Cuando Paco fue a buscar su parte, al darse cuenta que Andres lo había estafado, comenzó a maldecir en voz baja para que ningún transeúnte le prestara atención.


Movilizó a la banda y comenzaron la búsqueda, esta finaliza cuando vieron su camioneta estacionada en el muelle.

Nada podía hacer, nada podía decir, el final no era el que esperaba.


Sabía que Andres no volvería a aparecer por allí porque sería hombre muerto.

Andres tampoco volvió a la reunión, Patricia y Nicolas regresaron a su casa. No vieron estacionada la camioneta y tampoco estaba Andres en su cama, pensó:

–este borracho de mierda seguramente se fue a ponerse en pedo, lo esperare y después lo charlaremos.


Esa noche no apareció, tampoco a la mañana siguiente. Eso no era su costumbre. Fue a ver a su hermano, tocó el timbre. La figura de Andres la dejó helada.

–¡Dónde te metiste granuja!,-dijo Patricia ofuscada. El la invitó a entrar, nadie de la familia estaba a la vista.

–Sentate Patri, te voy a contar todo.

Después de un largo monologo de Andres, Patricia se levantó, se a su casa no sin antes mirar con desprecio y decirle:

–No te atrevas a aparecer por casa nunca, - su cara destilaba un odio que Andres entendió, eran palabras de las que ella nunca se arrepentiría. Se sentó en la cama y comenzó a llorar repitiendo una y otra vez:

–¡Soy un maldito perdedor, quiero matarme!

Abel salió detrás de su hermana llamándola, sus guardias desde lejos observaban:

–Patri, Patri, escúchame quiero hablar contigo!, ella se volteó y fue al encuentro de su hermano sollozando.

–Disculpame hermano, no quería que estuvieras metido en este desastre.

–No pasó nada, tranquila chiquita, todo se va a solucionar.


Epílogo


Solo Abel y sus asesores en seguridad, sabían lo que había pasado.

El itinerario de Andres fue seguido por ellos debido a un dispositivo electrónico colocado disimuladamente en el bolso del dinero.


Mediante un rastreo de GPS, lo localizaron, contrataron una lancha rápida y lo fueron a buscar. Fue fácil encontrarlo y no opuso resistencia.


Lo llevaron fuera de la ciudad ya que lo último que querían era tener un enfrentamiento armado con los secuaces de Paco.

Trataban de llegar a Paco antes que este llegara a ellos. 


Andres conocía la mayoría de las caras, fue con ellos a recorrer la ciudad, primero fueron a donde estaba la camioneta ya que suponían, con razón, que dejarían alguien cerca para ver si Andres se acercaba a ella.


Reconoció y señaló a uno de la banda, se bajaron dos y, disimuladamente se acercaron a él. Lo arrinconaron y le dijeron:

–No somos de la poli, no te va a pasar nada, tenemos la plata de Paco y queremos que ya se la lleves pero antes decile que se olvide de todo y no tome ninguna represalia con Andres y su familia, caso contrario le contarian todo a la Poli.


El tío tomó el paquete de Paco y se fue corriendo a buscarlo.

Este pequeño capo mafia, era chorro, estafador, malandra, pero no tenía nada de estupido.


Tomó el paquete que para él y sus muchachos era una verdadera fortuna, se juntaron en la villa para festejarlo como ellos saben.


Abel intentó salvar al matrimonio, pero el hecho que utilizara a su hijito como carnada, era demasiado para ella.


Andres se quedó viviendo en la ciudad para estar cerca de su hijo que a pesar de todo, era su padre y lo quería.

Patricia siguió con su vida, pronto encontró pareja, se llevaba bien.


Solo la esposa de Abel, se enteró de todo. En la fecha establecida volvió a Europa a gozar de unas merecidas vacaciones junto a su familia. antes del inicio de los entrenamientos para la pretemporada.


Lo ocurrido no afectó a Abel, cada año para la misma fecha visitaba su ciudad natal, nada cambiaría eso.


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