Tinder


Tinder 

–¿ qué hora es mamá?

–A ver, las  4 de la tarde Carlitos

–Voy a salir mamá.

–Volves para cenar con nosotros?

–No creo, no me esperen

–¿Te llevas un abrigo por si refresca?, pregunta preocupada 

– Hacen 30 grados ahora mamá, no hace falta.


Me voy rápido, no quería que me siguiera interrogando, ya tengo 35 años y me trata como si fuese un niño. Necesito hacer mi propia vida, formar una familia y tener hijos.  


Voy a mi primera cita con Sofía, que por sus fotos y lo poco que chateamos, me pareció una chica seria, veremos que pasa.


Quedamos en encontrarnos en la confitería que quedaba en Mendoza y Cabildo en el barrio de Belgrano. Ella vivía cerca y ya había estado en ese lugar.


Era temprano , igualmente  entre, no había demasiada gente, busqué una mesa donde pudiera ver la entrada y prepararme para recibirla.

Quedamos identificarnos por la ropa que llevamos, yo tenía puesto una remera roja y ella tendría un vestido verde claro.

La ansiedad, me mataba, no solo la vería a ella por primera vez, además nunca había usado esta aplicación, ni ninguna otra.

Me levanté, fui al baño, quería ver mi rostro en el espejo para ver si se me notaba mi estado de ánimo, me acomodé el cabello, miré el reloj, un cuarto para las cinco. Habíamos quedado en encontrarnos a las cinco .

Camine por  el costado de la barra, solo taburetes vacíos menos uno.

Una mujer joven con vestido verde claro,

–es ella- pensé.

Me senté al lado, seguí mirando el espejo que cubría la pared detrás de la barra.

La observaba de reojo,

no me voy a presentar, si ella  me reconoce , no se levanta y se va, es una señal que a priori no la defraude- me dije sin abrir la boca.

Gira su cabeza hacia mi y dice.

– ¿Calos ?.

– Sofía ?

– todos me llaman Sofi

– ok Sofi entonces.

– quieres que busquemos una mesa ?- preguntó

– si, genial- tomó su silla y la invitó a sentarse.

– ¡qué caballero!- me dice sonriente.

– te tengo que confesar algo- le digo.

– sos más bonita personalmente.

– gracias, tú también- responde en automático.

– si me notas nervioso te cuento que es mi primera vez.

– se nota- imagine el porqué lo dijo y preferí cambiar la conversación.

–¿Quieres que pidamos algo ?- pregunté,

– Yo quiero un té verde-,me acerque a la barra

– Un té verde para la señorita y un capuchino para mí con una medialuna.

– ¿Quieres comer algo Sofi ?

– no gracias Carlos.

– eso es todo, cuanto le debo?- pagué y me senté.

– ¿Es tu primera vez también ?

– no, para nada, ya soy una veterana en esto- no era la respuesta que esperaba,  trate que no se note mi decepción.

– ¿Qué pasó con las otras citas?

– en algunos no pasaron de la primera, en otros continuamos viéndonos un tiempo que fue variando, según el caso- se quedó callada y no continuo, tomó un sorbo de su té y espere a ver si seguía con su historia, no lo hizo.

– sabes que Carlos, no quiero hablar de mi pasado.

– Perfecto Sofi, lo respeto.

– que esperas tu de mi ?- me dice sería.

– si es solo sexo, como quiere la mayoría o intentar una relación que pueda tener futuro ?- se calla esperando mi respuesta.

Un poco me sorprendió su pregunta directa , cómo sabía lo que buscaba decidí también ser directo.

– ta voy a ser sincero-   me interrumpe.

– es lo que siempre espero de un hombre, disculpa , continúa.

– mira Sofi, ya tengo 35 años, todavía vivo con mis padres y considero que ya es hora de sentar cabeza. Mis intenciones son serias si no coincidimos, espero me lo digas ahora y cada uno siga su camino.

– si ! ,cuando chateamos, pude comprobar que coincidimos en casi todo, me gustaria que profundicemos nuestra relación.

– sabes que tú también me gustas- tomándole las manos.

– cuando y donde nos podemos volver a ver ?-le preguntó sin soltar sus manos.

– ¿Tienes algo que hacer ahora?- me pregunta.

– para nada, mi día laboral terminó.

– si te parece, es un lindo atardecer, salgamos a caminar sin rumbo.

– buenísima idea - me levanté para correr su silla, se paró mientras me decía 

– gracias Carlos- la tomé de la mano y salimos.


Después de andar unos pasos, me doy cuenta que alguien le toca el hombro a Sofi, nos dimos vuelta simultáneamente, un hombre de mi edad aproximada dice:

– Hola Sofi, sorpresa!,la miro y veo que su rostro con cara de asombro se puso blanco.

– Quería hablar contigo pero veo que estas acompaña, ¿es tu novio?

– Solo somos amigos, respondió mirándome.

–Mira Cacho, no se de que quieres hablar conmigo pero como verás ahora no puedo,- le contesta ofuscada, 

–¿Vamos Carlos?, me tomó del brazo y empezó a caminar.

El fulano pone su mano en el hombro con cierta violencia, evidentemente enojado dice:


–Epa, epa, epa, no me podes dejar con la palabra en la boca, no seas maleducada- a esta altura mi mente dilucidaba si debía intervenir o no, sin saber lo que pasaba deduje que allí había un conflicto y yo estaba en el medio.


–Tranquilo muchacho, tranquilo, trátala con respeto porque me estoy calentando.- sin mirarme extiende su brazo con la mano abierta, lo pone sobre mi pecho diciendo.

–-Vos no te metas, ya te vas a dar cuenta que serás otra víctima.

Un sonoro cachetazo impacta sobre la cara del tipo, ella gritando,

–Imbécil!,- toma mi , me arrastra diciendo.

–Vamos Carlos!, vamos!- el fulano no la sigue, solo ve como nos alejamos, a la distancia le grita.

–Puta de mierda esto no termina aquí.

Caminamos un par de cuadras sin decirnos ninguna palabra, su respiración agitada, se había normalizado, su tez volvió a ser rosada y fresca.


Llegamos a una plaza, me mira y me pregunta.

–¿Nos sentamos?,- asenti

Todavía yo no había abierto la boca, todo el tiempo pensaba que debía hacer. Sabía que en su vida existían otras historias, ella misma lo dijo.


Me toma la mano, la lleva a su falda y la acaricia diciéndome:

–Te debo una explicación, -mientras miraba mis ojos 

–Antes de que digas nada, quiero decirte lo que pienso, sorprendida dice.

–Adelante Carlos, te escucho.

–No me debes nada, me interrumpe diciendo.

–No pero me siento fatal, es nuestra primera cita e imagino lo que piensas.

–Disculpa mi interrupción, continua, continua.

–Te decía que no me debes nada, fuiste sincera desde el principio y yo sabia que habias salido con otros hombres. Mi intención es que ambos dejemos el pasado atrás y miremos para adelante. Si nuestra relación progresa, estaré muy feliz   porque es lo que estoy buscando- me pone su dedo índice en mi boca como para que deje de hablar, acerca su cara a la mía e intenta besarme, yo seguia inmovil y no me aparte, solo abrí mis labios y nos besamos con ternura.

 



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